viernes, 23 de mayo de 2008

Fragmento de Los cuadernos de Jana sobre ecología

Decía Jana que

Estando, pues, en lo fundamental de acuerdo con Arne Naess y otros ecósofos, planteaba Jana que no puede comprenderse de manera profunda ese tipo de nociones que ellos llaman ecología profunda con la mente racional y sus instrumentos cognitivos ni expresarse en el lenguaje analítico-conceptual de la filosofía ni en el especializado y reduccionista de la ciencia occidental. Según se profundiza en el conocimiento de los ritmos cósmicos de la naturaleza estos lenguajes resultan insuficientes. Es por eso que en los pueblos antiguos, indígenas y tradicionales se expresaban y describían el mundo a través de metáforas, símbolos y mitos, es por eso que aún lo hacen “algunos poetas” (recalcaba lo de algunos: “hoy a cualquier emborronapapeles se le llama poeta”). Proponía, pues, este tipo de acercamiento, el único posible, a lo originario. Lo cual le llevaba a un viaje iniciático a través del paisaje (un paisaje concreto: el de Andalucía oriental, como se dijo) que fue y es un paisaje sagrado y a través de un acercamiento al lenguaje sagrado de los pueblos originarios con el fin de recuperar e integrar, interiorizar, su visión primaria del mundo que da lugar a la cosmovisión originaria. Y todo ello ligado a ciertos nuevos paradigmas de la ciencia que conectan con las cosmovisiones originarias y encuadrado en la necesidad de una “nueva oleada creativa” (el término es de David Bohm y David Peat) en un movimiento retroprogresivo (el término es de Salvador Pániker en Aproximación al origen) que nos saque de la situación de estancamiento actual.

Todo se resumía en “escuchar a la Tierra en su coito con el Cielo y a sus hijos, al agua en su coito con el fuego”. Coito en su sentido real y figurado. Ese era el punto.

La ecología no es un asunto práctico (ecología superficial) ni filosófico (ecología profunda), es un asunto de percepción vital, de vivencia. Cuando desde los movimientos ecologistas se dice ``Es necesaria una nueva ética, que abarque a las plantas y los animales así como las personas, para que las sociedades humanas puedan vivir en armonía con el mundo natural del cual dependen para la supervivencia y el bienestar.´´ Jana apuntaba: “Los principios de la ecología ya están formulados desde el neolítico por los pueblos originarios. No hay que inventar plataformas ideológicas, éticas o filosóficas nuevas. No es una nueva ética lo que se necesita, es mucho más simple: se trata de recuperar la ética que se desprende de la visión originaria que se halla en el fondo de nuestra mente-corazón ¡Recuperémosla!”


“Los hombres modernos se dejan confundir por la aparente diversidad de las cosmovisiones y modelos del mundo de los pueblos originarios, por la diversidad de sus peculiaridades de lenguajes y culturas. No comprenden que son análogas porque tienen un único referente: son descripciones de los movimientos del cielo con relación a la tierra, lo que les sirve como analogía para describir la estructura y proceso básicos –arquetípicos de la energía cósmica, la correspondencia de los ciclos-ritmos-procesos energéticos y sus formas-estructuras en la naturaleza y en el hombre. Son profundamente ecológicas: son la ecología misma. Es decir, la visión ecológica está implícita en su ciencia y su lenguaje de tal forma que no necesita crear ninguna especialidad científica, ninguna ciencia aparte, para referirse a ella, como lo hace la ciencia occidental moderna.”

El problema para nosotros se halla en que los pueblos originarios actuaron sobre su propio territorios y hoy lo hacemos sobre el conjunto del ecosistema del Planeta. Sin embargo, no hay problema porque los pueblos originarios incluyeron en la parte el todo, por lo que sus sistemas aún refiriéndose a la parte se refieren al todo. Quitemos de sus cosmovisiones las particularidades y nos daremos cuenta de que todos los sistemas originarios son el mismo, pues se refieren a un mismo todo. Esto es lo que la autora intenta con el Arkegrama.

Además había otra cuestión no menos importante: el contacto con las cosmovisiones originarias era fácil en aquellos lugares de la tierra donde aún vivían pueblos indígenas (aunque fuera acorralados, diezmados por el mundo industrializado), pero ¿qué pasaba con Europa? Las ideologías progresistas habían renunciado a toda relación con nuestros antepasados por una visión utópica de corte moderno, dejando esa conexión en mano de los fascismos, que lo presentaban de manera perversa (véase por ejemplo en nazismo), de forma totalitaria y racista. Jana no veía contradicción entre la recuperación de las cosmovisiones originarias y el progresismo, es más creía que sus auténticos herederos eran ellos. "Algo de esto, aunque con matizaciones, se encuentra en el socialismo de Blas Infante."

Para terminar proponía los siguientes principios del Ecologismo originario:

1. La tierra es un organismo vivo, la humanidad es una parte que no puede arrogarse la dirección de todo el organismo. No es esta una cuestión moral (“no debemos hacerlo”) sino una cuestión fáctica (“aunque queramos no podemos: todo intento por hacerlo está condenado al fracaso, y sólo consigue contener por un tiempo el mal o empeorar la situación”).

2. Dejar de intervenir significa permitir que la tierra se regule a sí misma y nos regule. Es por tanto necesario escuchar a la Tierra en su coito (unión) con el Cielo.

3. Dejar de intervenir no significa no hacer nada, sino dejar de hacer aquello que no nos corresponde hacer. O lo que es lo mismo, todo aquello que supere la capacidad de autorregulación de la Tierra. No es que no contaminemos (algo imposible ya que incluso encender un fuego es contaminar) sino que sólo lo hagamos en la medida justa para que la Tierra pueda aplicar sus funciones de limpieza y pueda actuar su vis medicatrix, la fuerza curativa natural que postuló Hipócrates.

4. Para establecer la medida justa es preciso escuchar a la Tierra y para escuchar a la tierra es preciso no intervenir con el ruido y contaminación de nuestros pensamientos condicionados, de nuestros prejuicios y creencias.

5. Escuchar a la Tierra en su coito con el Cielo y a sus hijos o energías, el agua y el fuego, lo podemos aprender de las cosmovisiones y modelos originarios, tanto de los que están fuera (las diversas culturas concretas de los pueblos originarios) como dentro de nosotros (sistema de arquetipos y símbolos primordiales del inconsciente colectivo al que accedemos por cierto tipo de introspección arqueopsíquica). El lenguaje y el pensamiento lógico-racional-reductivo-conceptual-analítico de la ciencia occidental moderna no nos ayuda. Hemos de aprender el lenguaje holístico-simbólico de los pueblos originarios. Lo cual no quiere decir que renunciemos a las conquistas de la ciencia y tecnología moderna. La relación, de estas últimas, con el hombre y su medio ambiente se hallan implícitas en la cosmovisión originaria, en cuanto esta es intrínsecamente ecológica, holística, empírica, lógica y racional sin renunciar al pensamiento analógico simbólico.


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El Arkegrama es un modelo ecológico

Volviendo a la ecología científica y a sus pirámides de energía tenemos en el Arkegrama un esquema simbólico que nos habla del proceso energético de la naturaleza, en donde sus distintos niveles se relacionan entre sí de manera que si uno se viene abajo todo el sistema se ve afectado. En la base tenemos a los nutrientes disponibles en el suelo (la tierra de los antiguos) y que da lugar por la acción del agua y del fuego (las dos energías representadas por las aguas terrestres y el sol, fuego celeste, así como por el incendio espontáneo, fuego terrestre) a los vegetales (el aire, varas o bastones de los antiguos). De estos vegetales se alimentan los herbívoros (que concretan el aire vegetal en tierra) que son, a su vez, el alimento de los carnívoros (fuego). Por conocer esta relación, los antiguos hicieron corresponder al león con el fuego (también por el color de su pelo y su dignidad de depredador-guerrero).Vemos aquí como el símbolo no es arbitrario e incluye múltiples ámbitos semánticos en distintos niveles de significación. El dragón, el lagarto, es el agua y así son las fuerzas disolutivas vencidas por los caballero o héroes solares (San Miguel, San Jorge, y todos los héroes y santos matadores de dragones). Ciertos animales se mueven en distintos ámbitos o niveles: así las aves acuáticas que ascienden a los cielos y descienden a las aguas en sus migraciones anuales siguiendo rutas específicas de claro significado simbólico. Vemos, pues, por estos sencillos ejemplos, que son algunos entre muchos, como los antiguos establecían una relación simbólica para significar procesos energéticos observados empíricamente en la naturaleza. Si su lenguaje no era tan preciso como el de la ciencia moderna no por ello era erróneo. Bien al contrario, pues ponía en relación la totalidad de las energías involucradas. Por supuesto, ellos no podían hablar de microorganismos, ni de nutrientes específicos, pero lo que perdían en concreción lo ganaban en visión global. Recuperar esa visión hoy es necesario y conveniente, integrando los diversos paradigmas científicos, filosóficos y estéticos actuales que apuntan en esta dirección.

Unificarlos en torno al Arkegrama, concebido como reconstrucción del Modelo Originario, es uno más, y quizá (ya se verá con el tiempo) dé sus frutos en nuevas revelaciones en el campo de la ciencia, del arte, de la religión (entendida esta como la relación de los individuos y los grupos con el entorno, las fuerzas naturales, las energías cósmicas, de manera directa, en la inmediatez de lo observado y percibido sin intermediarios, ya sean sacerdotes, instituciones, o estructuras psíquicas condicionantes).

Vamos ahora a describir una analogía interesante: la correspondencia entre los diversos biomas terrestres, y los distintos niveles de la biosfera, con los elementos del paisaje sagrado, contenido en el paisaje geográfico que inspira el Arkegrama, y que son el referente último del Árbol Cósmico, modelo de las más antiguas cosmovisiones. Estas relaciones nos indican las distintas fases del proceso de la energía en su dinámica de descenso-ascenso, emanación-creación, estructuración, manifestación, disolución.

Los biomas son comunidades regionales de plantas y animales. La biosfera comprende la capa de la corteza terrestre y de la atmósfera en la que se halla vida.

Regiones terrestres

Biomas globales

Paisajes de altitud, locales

Niveles

Región helada

Hielos polares

Roca desnuda, cumbres, nieve perenne, glaciares

Nivel superior

Región fría

Tundra, estepas, praderas, desiertos matorrales, arbustos y maleza

Praderas de altitud

Arbustos

Torrentes de montaña

Nivel medio superior

Región templada

Bosque de coníferas (taiga) y caducifolios, matorrales y arbustos, praderas, estepas, desiertos

Bosques de coníferas, bosques caducifolios, laderas medias de las montañas.

Sotos, arboledas, en el curso medio de ríos y lagos

Nivel medio inferior

Región tropical

Bosque subtropical

desiertos arbustivos, sabanas

bosques tropicales,

riberas de ríos y lagos en las desembocaduras, marismas, pantanos, playas

Nivel inferior

Estas cuatro regiones se corresponden con las cuatro zonas de los fondos marinos en función de la profundidad (según Pérez y Kossinna citado por Philippe Dreux en Introducción a la ecología):

Plataforma continental (0-200 metros) se corresponde con región tropical.

Pendiente continental (200-2.000 metros) se corresponde con región templada.

Llanura abisal (2.000-6.000 metros) se corresponde con región fría.

Zona hadal (más de 6.000) se corresponde con región helada.


Estos cuatro guardan una relación analógica con los cuatro niveles de la pirámide central del Arkegrama (en correspondencia como se dijo con la tetraktys pitagórica y el árbol sefirótico de la cábala). Guarda, así mismo, relación con el Árbol Cósmico de las cosmovisiones originarias.



El Arkegrama es un modelo local, que sirve para representar el paisaje sagrado de un lugar concreto (en nuestro caso el paisaje sagrado de Jaén-Granada), y un modelo global que representa toda la Tierra.


El globo terrestre sería así, analógicamente, como dos montañas unidas por sus bases, los trópicos; sus cumbres serían los respectivos polos. Dos montañas, dos pirámides (una manifiesta, exterior, y, otra, interior, subterránea) tal y como se representa en muchas culturas antiguas desde los egipcios a los mayas. Curiosamente, si observamos el mapa terrestre vemos que las culturas más evolucionadas y agresivas se encuentran en el hemisferio norte, que corresponde al consciente. Si bien, esto no hay que tomarlo al pie de la letra, puede servirnos de referencia. El hombre apareció en el bosque tropical y se extendió por todo el planeta. En la zona media desarrolló una cultura matriarcal ligada a la agricultura e integrada en los procesos naturales. Por el influjo de los pueblos nórdicos indoeuropeos (los desamparados de la Madre por el inhóspito frío del norte) introdujo una distancia con respecto a la naturaleza, a la que empezó a considerar enemiga, con las primeras ciudades amuralladas. Se decantó hacia el lado patriarcal, masculino, agresivo. A partir de entonces el progreso ha asumido esta dirección. La vuelta al equilibrio no pasa por un matriarcado sino por la fusión de los opuestos en uno. La zona de encuentro es precisamente la que marca la unión del aire y de la tierra, la recuperación de los bosques templados, el fin del expolio y destrucción de los bosques tropicales, el saneamiento de las aguas, el fin del progreso tal y como se ha entendido hasta hoy, la reconciliación con la Madre.

La pirámide ecológica está representada en las cosmovisiones originarias por el Árbol Cósmico.

Arkegrama y ecología

Relacionar el Arkegrama con la ecología quizá nos permita entender mejor la relación entre la representación, el modelo o mapa, y lo representado, el medio ambiente. Partimos de que el modelo, el mapa no es el territorio, aunque contar con un mapa adecuado nos permite comprender, no qué es, ni de qué está hecho, sino cómo se estructura ese territorio, cuales son sus relaciones energéticas, sus dinámicas y procesos.

En la medida en que el Arkegrama es un modelo cosmológico, que representa la estructura y proceso fundamentales de la energía, puede utilizarse como esquema de la pirámide ecológica, de los procesos energéticos y de los niveles del paisaje, relacionado con los nichos ecológicos, etc.

El Arkegrama podría servir, así mismo, como modelo para la organización de nuevas comunidades (ecoaldeas), ya que los objetivos de estas son el regreso a la tierra y a formas de vidas originarias y el modelo contenido en el Arkegrama se basa en la relación armoniosa del hombre con su entorno y según los ciclos energéticos cósmicos. Puede utilizarse como calendario que regule la relación de la comunidad con los procesos naturales de la agricultura, la ganadería etc, y como modelo de organización social, de las relaciones entre los miembros de la comunidad y de estos con los ciclos naturales.

“La ecología es una ciencia relativamente nueva” se puede leer en un manual. Sin embargo, este mismo manual admite que su fundación parece ser mucho más lejana en el tiempo. Por mi parte pienso que la ecología es tan antigua como el hombre. La ecología estudia las relaciones mutuas entre los organismos y el medio ambiente. La ecología es posible sólo desde un paradigma holístico. Como hemos visto, el Modelo Originario se basa en un paradigma de este tipo, que es el practicado por las artes y ciencias de las cosmovisiones antiguas, indígenas y tradicionales. No quiero decir con esto que en las culturas originarias existiera la ecología como tal, sino que estaba de tal manera implicada en su manera de ver el mundo que ni era necesario hablar de ello y ni mucho menos crear una especialidad aparte. La relación del hombre antiguo con su entorno era ecológica. En la medida en que se produce cierta sistematización de los conocimientos, que se originan a partir de las observaciones primarias de los procesos naturales, podríamos hablar de un germen de ciencia.

Como escribe Paul Sheppard: “Si bien la ecología puede ser tratada como una ciencia, su sabiduría mayor y avasalladora es universal. Podemos acercarnos a esta sabiduría matemática o químicamente, o podemos bailarla o contarla como si fuera un mito (...) Está de manifiesto, por ejemplo, entre los griegos preclásicos, en la religión y en la orientación social de los navajos, en la poesía romántica de los siglos XVIII y XIX, en la pintura paisajística china del siglo XI, en la filosofía whiteheadiana actual, en el budismo zen, en la visión del mundo de la gran Madre cretense, en los ceremoniales de los cazadores bosquimanos y en la metafísica cristiana medieval de la luz. Lo que todas estas formas [que yo ampliaría a la totalidad de las ciencias antiguas] tienen en común es un profundo sentido de compromiso con el paisaje [y con el mundo, en su totalidad considerada como sagrada, es decir, holística, global], con las profundas conexiones con el entorno y con los procesos naturales que están en el centro de toda vida.”

El término ecología fue acuñado por Ernst Haeckel en la década de 1890. El término deriva de los términos griegos oikos y logos, y significa ciencia o estudio de los hogares y por extensión de la casa, del planeta vivo, de Gaia. La ecología puede ser vivencial, como lo era para nuestros antepasados, y siguiendo esta pista aparece la ecología profunda creada por el filósofo noruego Arne Naess. “Esta emerge como modo de desarrollar un equilibrio y una armonía nuevos entre los individuos, las comunidades y el conjunto de la Naturaleza. Puede en potencia satisfacer nuestros más profundos anhelos; la fe y la confianza en nuestras más elementales intuiciones; el valor para tomar una acción directa; la gozosa confianza para bailar con las sensuales armonías descubiertas a través del contacto espontáneo y lúcido con los ritmos de nuestros cuerpos, los ritmos del agua en movimiento, los cambios del tiempo y de las estaciones y el conjunto de los procesos de la vida sobre la Tierra.” La cita es de Bill Devall y George Sessions.

El Arkegrama es un paradigma holístico, ya se ha dicho y repetido. Como se puede leer en El Diccionario Verde de Colin Jonson: “El holismo es un componente esencial de la filosofía verde. Los verdes lo entienden como un concepto universalmente inclusivo; todo está relacionado con todo lo demás, nada existe en aislamiento. Esencialmente, el holismo tiene que ver con las relaciones, con el modo en que las cosas interactúan y con la motivación existente en la naturaleza a formar todos.” Estos todos pueden explicarse por las mónadas de Leibniz, por los holones de Koestler, por las matrices de diversos autores o por los primodios, estructuras y procesos básicos que remiten a un único arquetipo, que yo postulo. Distintas configuraciones de la misma idea que Koestler explica de la siguiente manera: un holón es “un subtodo; una estructura estable e integrada, equipada con dispositivos autorreguladores y que goza de un notable grado de autonomía y autogobierno.”

La historia del movimiento ecologista comenzó a desarrollarse a partir del libro Primavera silenciosa (1962) de Rachel Carson. Libro que recibió oposición incluso antes de su publicación, tanto por instancias oficiales como por la industria. El libro tuvo, sin embargo, una enorme influencia, proporcionando unidad y fuerza a lo que hasta entonces era una conciencia incipiente y dispersa.

Me pregunto que le falta al hombre occidental para que hasta 1962 no haya comenzado a reaccionar contra la sobreexplotación de los recursos naturales y hasta 1992 para aprobar una convención marco internacional sobre cambio climático, cuando “un indio ignorante” como Seattle fuera ya consciente del problema en 1885.

¿No querrá decir esto que tenemos que recuperar la manera de ver, sentir y vivir de los pueblos indígenas y tradicionales, si no queremos que el insaciable apetito del hombre blanco acabe devorando la tierra y dejando tras sí sólo un desierto?


Dentro de activismo ecologista hay varias posturas:

Están los conservacionistas que con una visión antropocéntrica propugnan que la ecología ha de regular la relación entre la naturaleza y los hombres, pero que la naturaleza ha de estar al servicio de los intereses humanos.

Los partidarios de la ecología social piensan que la crisis ecológica actual es producto del sistema económico capitalista. La ecología social tiene una importante influencia tanto en el ecoanarquismo como en el ecologismo marxista.

Los ecofeministas pretenden unificar las propuestas del movimiento feminista y el ecologista, denuncian la asociación que el patriarcado actual establece entre las mujeres y la naturaleza y considera que la dominación y explotación de las mujeres y la dominación y explotación de la naturaleza tienen un origen común.

Los reformistas se limitan a una lucha puntual contra la contaminación y la disminución o desaparición de recursos admitiendo, incluso en esta, una oportunidad de mercado para el capitalismo.

Los seguidores de la ecología profunda afirman, en palabras del filósofo noruego Arne Naess, su fundador, que:

Una de las normas fundamentales de la ecología profunda es que, en principio, cada forma de vida tiene derecho a vivir y florecer. Obviamente, de acuerdo a cómo está hecho el mundo, debemos matar para poder comer, pero la ecología profunda posee una intuición básica en el sentido de que no tenemos derecho a destruir a otros seres vivos sin razón suficiente.

...
Para la ecología profunda, en la biosfera existe una democracia central. El movimiento ecológico poco profundo tiende a hablar sólo sobre recursos para los humanos, mientras que en la ecología profunda hablamos de recursos para todas las especies.

La ecología profunda se caracteriza por tener una visión de largo alcance - nos sentimos responsables de las generaciones futuras, no solo de la primera, sino también de la segunda, de la tercera y la cuarta generación. Nuestra perspectiva en el tiempo y el espacio es muy larga. En contraste, el movimiento ecológico poco profundo tiende a reparar solamente algunas de las peores consecuencias de nuestra forma de vida y estructura social - pero no se encauza hacia cuestiones fundamentales.

Simple en medios, rico en fines

Una Entrevista con Arne Naess por Stephan Bodian


La ecología profunda en palabras de su fundador “apunta a una metafísica, a una epistemología, a una cosmología nuevas así como a una nueva ética medio ambiental de la relación persona/planeta.”

El problema que yo le veo a la ecología profunda, al menos tal y como la presenta Arne Naess, es que, estando de acuerdo con sus propuestas fundamentales de redescubrir el carácter sagrado del mundo y aprender a respetar su armonía originaria, nos vuelve a meter en el galimatías de la terminología filosófica occidental, la contradicción de la autorrealización cuando no hay nada que realizar (ya que lo espiritual no está sujeto a evolución, desarrollo, me refiero al concepto de “audesarrollo” de Naess). No hay, pues, nada que desarrollar, lo que hay es que aprender a mirar. Yo creo que, tal y como proponen los pueblos originarios, es todo mucho más sencillo y se puede expresar de manera más primaria, más cercana a la experiencia y a la vida cotidiana.

Ahora bien, tal y como expone Alan Drengson en su artículo El movimiento de ecología profunda:

Muchos otros autores han desarrollado ecosofías bastante semejantes a la de Naess, basadas en la idea de expandir la conciencia y el amor hacia un Uno Mismo ecológico más amplio. Sin embargo, otras personas que apoyan al movimiento de ecología profunda tienen ecosofías que no parten del imperativo de auto-realización.

La cultura industrial se representa a sí misma como el único modelo aceptable de desarrollo. Sin embargo, la aplicación de este modelo y de sus sistemas financiero y tecnológico a todos los rincones del planeta desemboca en la destrucción del habitat, la extinción de especies, y la destrucción de culturas indígenas. La crisis de la biodiversidad tiene que ver con la pérdida de especies críticas que desarrollan funciones biológicas necesarias y también con la pérdida de una multitud de otros valores que son buenos en sí y que dependen de la preservación de la diversidad natural y de los procesos evolutivos silvestres. La sociedad industrial es una monocultura en cuanto a agricultura y silvicultura y en todas las demás formas. Sus modelos de desarrollo consideran a la Tierra solamente como materia prima que debe utilizarse para satisfacer el consumo y la producción, para cubrir no sólo las necesidades vitales sino que los deseos desmedidos cuya satisfacción requiere un consumo cada vez mayor. Sus monoculturas destruyen la diversidad cultural y biológica, ambas buenas en sí mismas.

Si no aceptamos el modelo de desarrollo industrial, entonces ¿qué?. El respaldo de los principios de la plataforma de la ecología profunda nos lleva a ocuparnos de las ecosofías de los pueblos aborígenes e indígenas para aprender de ellos valores y prácticas que pueden ayudarnos a vivir en forma sabia en lugares vecinos. También aprendemos de la sabiduría de nuestros lugares y de los muchos seres que habitan en ellos. Al mismo tiempo, los valores ecocéntricos implícitos en la plataforma nos llevan a reconocer que todas las culturas humanas tienen un mutuo interés en ver que la Tierra y su diversidad continúen por su propio bien y porque la amamos. La mayor parte de las personas quieren florecer y realizarse a si mismos en armonía con los otros seres y culturas. ¿Será posible desarrollar entendimientos comunes que nos permitan trabajar con la civilidad en busca de armonía con otras criaturas y seres? Los principios de la plataforma de la ecología profunda son un paso más en esa dirección. El respeto por la diversidad nos lleva a reconocer aquellas formas de sabiduría ecológica que se desarrollan de modo específico respecto al lugar y el contexto. Así, los partidarios del movimiento de ecología profunda ponen énfasis en la sabiduría ecológica específica de lugares específicos y en las prácticas de la tecnología vernacular. No hay ninguna filosofía ni tecnología que puedan ser aplicables en todo el planeta.


Como vengo diciendo, no es necesario reinventar nada: los planteamientos de la ecología profunda (no me refiero, por supuesto, a la ciencia de la ecología), está presente en la cosmovisión de los pueblos originarios y sólo es necesario recuperarla. En este sentido, quizá fuera necesario hablar de una ecología originaria. Una breve introducción a esta puede encontrarse en Fragmento de Los cuadernos de Jana sobre ecología.

En cierta medida esto último es muy parecido a las tesis de Jerry Mander (en su libro En ausencia de lo Sagrado). Jerry Mander es presidente del IFG, una alianza de 60 organizaciones en 20 países, que desarrolla campañas y educación pública sobre temas de globalización económica y es director de la Fundación para la Ecología Profunda.

Según este los indígenas nos recuerdan ciertas verdades fundamentales, la más importante de las cuales es la reverencia por la tierra.

“Un reportero tendría que pasar mucho tiempo con los indígenas para entender por qué cavar hoyos en la tierra para extraer minerales es un sacrilegio, o por qué el desvío de un riachuelo puede destruir una cultura...”.

“He visto a personas blancas reírse cuando jóvenes activistas indígenas se paran en las reuniones para denunciar alguna obra minera como 'una profanación de nuestra madre la tierra', sin comprender que abrir una mina en la tierra es para un indio equivalente a destrozar la basílica de san Pedro para vender el mármol”.

Para Mander son los indígenas los que nos permiten recuperar un mundo en el que la tierra no es considerada simplemente como un ser inerte sino como un ser vivo.

“Su piel era el suelo, su alma residía en las rocas y en los huesos de los muertos, y sus órganos eran los ríos (torrente sanguíneo) y los vientos (pulmones)”.

El planeta es un ser vivo, la Gran Madre Tierra. Y esto no es sólo una metáfora.


En esta línea se declaran artistas e intelectuales de todo el mundo. Nos parece especialmente interesante la postura de Vandana Shiva. En el siguiente enlace tenéis una entrevista en The Ecologict.

http://www.theecologist.net/files/articulos/31_art4.asp


Estamos, pues, de acuerdo con los planteamientos de la ecología profunda, al poner de relieve que, hasta la modernidad, la actitud del hombre hacia la naturaleza ha sido una actitud de sagrado respeto y reverencia religiosa (en el sentido etimológico del término y no de pertenencia a un determinado credo o institución), tal y como se observa en los pueblos antiguos, indígenas y tradicionales. Lo cual no quiere decir que estemos a favor de todos sus planteamientos o de las acciones (algunas muy criticadas) que se llevan a cabo en su nombre.

Quiero ir un poco más allá al manifestar la intención de recuperar e integrar las cosmovisiones originarias enlazando mental, psíquica y emocionalmente con nuestra primigenia manera de entender, sentir y vivir el mundo. Propongo, por tanto, una relación holística, de todas las dimensiones y potencialidades del hombre con su entorno natural, desligándose de la terminología que utiliza la cosmovisión cientifista occidental, y esto, porque el lenguaje simbólico de las cosmovisiones originarias está más cerca de lo real, al ser más amplio, más holítisco, que el lenguaje lógico-racional, analítico y conceptual, de la ciencia moderna. Por eso propongo recuperar aquel lenguaje simbólico-analógico basado más en la síntesis que en el análisis, así como las ancestrales prácticas que se fundamentan en él, entre otras las de la primera espiritualidad humana, el chamanismo. Prácticas que aún perviven en el fondo de nuestros corazones y mentes modernas por ser intuitivas, primarias, directas, razón por la que afloran, aun cuando no seamos conscientes de ello, en algunas de nuestras expresiones artísticas. Digo recuperar para nuestra época aunque no, exactamente, sus formas concretas, tal y como está de moda por cierto tipo de folclorismo étnico, sino sus procedimientos, la esencia de sus técnicas, reelaborándolas, creando a partir de ellas, recuperando la línea que ellos, los chamanes, los primeros hombres de ciencia, poetas y artistas, iniciaron y que quedó interrumpida en algún momento de nuestra historia. Con lo cual, dicho sea de paso, me desmarco de algunas prácticas neochamánicas y de la New Age.

De alguna manera ese chamanismo primordial no ha muerto, se manifiesta en las antiguas fiestas y rituales paganos hoy cristianizados, mitos y leyendas, costumbres, cuentos y dichos populares, y desfigurado en los mitos y rituales modernos, en nuestros símbolos y sueños... y de muchas otras maneras.

Arkegrama y estados no ordinarios de conciencia


La utilización del Arkegrama como instrumento para inducir estados no ordinarios o modificados de conciencia es un tema que no debe tratarse a la ligera. Guarda relación con la simbología, los colores y las proporciones, ritmos y sonidos, ondas de frecuencia y sus interferencias. Los chamanes utilizan este tipo de soportes (formas y colores, ritmos y sonidos) en sus viajes por los tres mundos. Las técnicas de visualización y de creatividad modernas también las utilizan, sin ser, la mayoría de las veces, conscientes de ello.

Algo más puedes encontrar en El jaina:

Los extremos se tocan: lo real en lo virtual y viceversa

Arkegrama y lingüística, vocalizaciones, canto de armónicos, musicoterapia

Podríamos intentar extrapolar estas aplicaciones a campos como la gramática, según el siguiente modelo

O de la lingüística: la cuestión de la dinámica de los sonidos según su distribución en el Arkegrama nos llevaría a muy interesante consideraciones. Para ver esta distribución sigue los siguientes enlaces: el jaina: el orden de las letras y relaciona con el diagrama de números.

De los sonidos articulados (vocales y consonantes) ya hablamos en anteriores temas y de su relación con el llamado lenguaje natural y las onomatopeyas. No es casual que en el Arkegrama los sonidos fuertes se sitúen al sur, así como los graves y profundos, guturales, al norte. Esto dice mucho a favor de la no arbitrariedad del modelo. Su lógica interna obedece a la simbología del paisaje ya estudiada. El Arkegrama nos permite entender el significado profundo de las vocales y consonantes en un sistema completo y orientado. Evidentemente a partir de esta ordenación se entiende y puede aplicarse con mayor rigor la vocalización y el canto de armónicos, y su uso en musicoterapia, y nos permite comprender las lalias, melopeas, recitaciones, aliteraciones, tal y como se presentan en las músicas étnicas: quejíos y lalias del flamenco, canto difónico mogol, acorde de una voz de los monjes tibetanos, variaciones en el canto sufí y en el canto gregoriano, etc. Los modelos para la vocalización o canto de armónicos que hoy se usan, aparte de utilizar sólo vocales, son bastante rudimentarios y poco consistentes, utilizando sólo algunos de los sonidos articulados posibles. Por ejemplo los modelos de relación sonidos vocálicos y chakras de Randall McClellan, o de Kay Gardner o de Meter Michael Hamel o Jonathan Goldman (todos pueden encontrarse en el libro Sonidos que sanan de este último autor).

El modelo que yo propongo incluye todos los sonidos articulados que es capaz de emitir la voz humana, ordenados en un esquema que incluye niveles y sectores y relacionado con números, colores, notas musicales, mitos relacionados de distintas culturas, símbolos primordiales y arquetipos.

Sobre la estructura numérica ya dijimos algo en el anterior capítulo. Con relación a la ordenación en el Arkegrama de las notas musicales y de los colores se me excusará el no tratarla, ya que es un tema complejo y que precisaría un libro para abordarlo con cierto rigor y profundidad. Digamos simplemente que el Arkegrama ofrece un modelo adecuado para dicha ordenación y relación entre sonidos y colores, si bien, depende en gran medida de los criterios que adoptemos. El sistema de afinación universal actual no ha sido el único utilizado en la historia de la música. Hay aquí muchas cuestiones no resueltas: ¿En qué nota se debe comenzar la escala, es decir, qué criterio se adopta para la asignación de la nota fundamental? ¿Cómo se representa gráficamente la sucesión de frecuencias de las notas para que se correspondan de manera adecuada con colores, lugares del paisaje, símbolos y formas? Cada cultura utilizó su propio criterio y si pueden obtenerse generalidades (como hace Marius Schneider en su libro El origen musical de los animales-símbolos en la mitología y la escultura antiguas) habrá que observar al mismo tiempo las grandes diferencias entre unos sistemas y otros, así como sus coincidencias.

Con respecto a los colores estos problemas se complican mucho más al no haber una división tan clara entre unos colores y otros.

No obstante, sí es posible, utilizando el Arkegrama, obtener cierto consenso en base a unos criterios, que sin ser absolutos ni definitivos, sirvan para generar un acuerdo básico. El Arkegrama puede servir como modelo unificador.


Para ampliar puede verse en El jaina:

Respecto al orden de las letras





Arkegrama y realidad virtual

El Arkegrama en su relación con el arte de la memoria, que es mucho más que un arte mnemotécnico ya que su práctica incluye la construcción de modelos del mundo, podría ser usado para el diseño de los espacios virtuales.

Dice Joaquín Mª Aguirre Romero en Artes de la memoria y realidad virtual

http://www.ucm.es/info/especulo/numero2/memoria.htm

“La realidad virtual no es un espacio del recuerdo, sino, por el contrario, el espacio de lo desconocido. Independientemente de su campo de aplicación, es un terreno de "aprendizaje", no de recuerdo. En él no se desarrolla lo pasado, sino que se aprende mediante "modelos".

“No puedo dejar de manifestar una sospecha que me ronda: los otros usos que las artes de la memoria podían posibilitar. Si alguien es capaz de dar tal solidez a los productos de su imaginación, por qué pensar que sólo se destinaban al recuerdo... Simónides, el fundador, fue un poeta; seguro que su mente, además de recordar, encontró otros usos gratificantes para esos viajes interiores, para esos vagabundeos.”

Los espacios virtuales, construidos según un sistema cartesiano, no favorece la organización del pensamiento según los criterios de coherencia holográfica. Puede ser preferible para muchos el modelo actual, el sistema de carpetas y subcarpetas, ordenadas en ficheros al modo tradicional, pero aun así sigue siendo parte que se incluye en un orden global de tipo holístico.

El orden de Internet es de tipo jerárquico lo que favorece que las grandes compañías impongan sus sistemas de arriba abajo. Trabajar con otro tipo de orden, como el que propone el movimiento de software libre, puede favorecerse si se admite, por sobre el caos, un determinado orden resultante de una fuente común. Esta no puede centralizarse en una persona, en una empresa, en una institución, so pena de convertirse en un nuevo Gran Hermano, pero sí puede hacerlo en torno a una idea.

Para los pueblos originarios esta idea no era sino la idea de la preponderancia de lo creativo, por encima de la idea de control. Esta idea está recogida en el Arkegrama en su eje, la Estrella Polar, como fuente ajena a todo control humano. Sus simultáneas emanaciones crean los contenidos. El ser humano sólo ejerce el control en el nivel de la manifestación, pero la Idea está por encima de él, por encima, incluso, de sus particulares ideas. La Idea, por supuesto, no es una idea definida de manera absoluta, admite múltiples formulaciones, tantas como individuos (que se mueven en el nivel de la manifestación, como se ha dicho). La Idea es un arquetipo.

Como esto resulta un poco vago ensayemos una formulación de la Idea aplicada al caso concreto del desarrollo de la realidad virtual ligada al movimiento de software libre que nos sirva como ejemplo.

La Idea puede formularse de la siguiente manera: El control último de las tecnologías digitales no debe de estar en manos de empresas e instituciones, sino en las de sus usuarios.

Lo cual implica que mientras la fuente de emanación de dicho saber (las tecnologías digitales) y su uso se hallen al servicio de ciertas empresas e instituciones todo lo que de estas surja estará controlado por las mismas. Se crean, por tanto, otros ejes o centros de emanación que pueden entrar en conflicto. Lo interesante de esto es observar que la base (el elemento humano, que es el receptor de tal saber y uso) es la misma para todos y que sólo cuando la base adopte, como centro y eje, la idea del software libre en lugar del software controlado por las instituciones y empresas, tendrá lugar una transformación. Para que esto se haga efectivo se ha de hacer real que la fuente creativa sea, realmente, los creadores de software libre. Para ello es necesario que los creadores tengan los conocimientos y la voluntad de hacer que esto sea una realidad, pero también que la base (los usuarios) se sientan unidos a esos creadores, admitiendo que son profesionales (como los artistas e intelectuales no corrompidos por el poder) que tienen que vivir, como todo hijo de vecino, de su trabajo.

Este modelo puede aplicarse a otro tipo de movimientos sociales con iguales planteamientos resultando, como generalidad, que dentro de los movimientos existen siempre dos polos de acción (fuente y base) y algunas condiciones necesarias. Y que lo decisivo en toda transformación es la coincidencia entre base y fuente. Los pasos intermedios están contenidos en la descripción: el sujeto suprasensible o creador ha de estar comunicado con el sujeto sensible (véase pirámide), tanto en el mundo social como en el mundo interior de cada individuo. De otra manera no resulta posible el intercambio. Esto implica que el factor fundamental es la educación, entendida esta como un intercambio de ideas y sensibilidades entre educador y educando, más que una mera transmisión en una sola dirección.

Ha de entenderse, por otro lado, que los planos superiores no engloban a los inferiores necesariamente en un orden jerárquico (tal y como afirma el neotradicionalista y cartesiano Wen Wilber) sino en un orden holoárquico, de manera que la fuente se halla presente en cualquier lugar del sistema y para acceder a esta no es necesario pasar por todos los demás niveles. Ya que la creación se produce en una serie de planos simultáneos, en los cuales está contenido el todo, el acceso a la fuente es directo, inmediato, lo que quiere decir en nuestro caso que todos somos creadores y que precisamente esta cualidad es la que nos permite conectar-comunicar a través de la fuente con la creatividad de los demás.

El poder de la creatividad, que es el poder de la fuente, es el poder de la Idea, no en el sentido de la idea-pensamiento que da lugar al poder ideológico, sino en el descrito más arriba.

La relación entre la fuente y la base sólo implica control cuando la fuente se sitúa a medio camino entre la creación y la manifestación, es decir, cuando su centro de acción se sitúa en la voluntad de poder.

Otra cuestión es que en la construcción de espacios virtuales el criterio que se suele usar es el de imitación de las apariencias del mundo físico (véase por ejemplo Second Life) por lo que acaban convertidos en enormes supermercados. Reproduciendo el mundo tal y como lo ve el ciudadano medio de nuestro tiempo. Este es a mi entender un grave error, ya que el espacio virtual no es un espacio físico sino psíquico y, más que psíquico, mental. El Arkegrama en la medida que refleja este espacio puede servir de modelo para la construcción de espacios virtuales creativos, cuyos referentes sean el mundo de las energías sutiles, psíquicas y mentales, emparentadas con la imaginación creadora y, por tanto, más acordes con los soportes digitales. Estoy trabajando en ello y propongo al lector interesado colaborar en un proyecto de estas características. Este proyecto podría alojarse, en una primera fase, dentro de un espacio virtual ya establecido, como Second Life, por ejemplo.


Conversaciones en el foro de Second Life sobre:

Lo real en lo virtual y viceversa

¿Puede ser SL algo más que un enorme supermercado?


Proyecto Origen

La investigación sobre las implicaciones del modelo originario y sus posibles aplicaciones se hallan encuadradas en el marco del Proyecto Origen.

Proyecto Origen se propone investigar las culturas originarias y recuperar sus conocimientos, sus manifestaciones artísticas, sus lugares de poder... aprendiendo de su especial relación de sintonía con la Madre Tierra.

Proyecto Origen se propone a través de las manifestaciones científicas, literarias y artísticas de todos los participantes trabajar por una armoniosa relación del hombre con la naturaleza.

Proyecto Origen pondrá en marcha actividades tales como una página web, encuentros, cursos y talleres y todas aquellas que guardando relación con el proyecto decidan sus participantes.


Si quieres participar en este proyecto escribe a luislucenac(arroba)gmail.com

miércoles, 21 de mayo de 2008

Arkegrama como modelo para la organización del pensamiento: el arte de la memoria.

El Arkegrama puede usarse como arte de la memoria, entendido no sólo como arte mnemónico sino como un método para la organización de los contenidos de la conciencia, para la organización del pensamiento y todos sus productos derivados (realidades virtuales, procesos de aprendizaje, etc.). Teniendo en cuenta que el pensamiento es memoria y que cuando termina el pensamiento empieza la creación (Krishnamurti), puede ayudarnos a comprender y limitar el pensamiento y favorecer el despertar de la creatividad.

El arte de la memoria puede sernos útil no tanto para recordar sino para organizar nuestras ideas, indagaciones, investigaciones…En la antigüedad y en el renacimiento era un arte de la totalidad, de la relación entre las partes, la división y relación entre niveles... en un modelo del mundo global.

Según el antiguo arte de la memoria el recuerdo depende de la relación entre lugares (loci) e imágenes o imágenes en lugares, construidos mentalmente. Pero si la memoria es holográfica (Pribram) y se almacena en todo el cerebro, cómo construir según esta concepción un palacio de la memoria.

El Arkegrama tiene lugares e imágenes según el antiguo arte. Ahora bien en todos está presente la mónada primordial y esta está compuesta de agua (17, la estrella) y fuego (19, sol) central, es decir, las dos energías básicas y los cuatro elementos. Todos los loci (lugares, nodos, arcanos, arquetipos primordiales) comparten, pues, el mismo agua unida al mismo fuego (coincidentia oppositorum), que se concretan de distinta manera en cada uno, según su lugar. Y según su lugar así su imagen. La imagen es resultado de su relación con cada una de las demás y con relación al todo. La estructura en sí está vacía. Lo que le confiere imagen-contenido es el lugar y la relación de unos lugares con otros. El significado de los lugares depende del movimiento solar (energía de acción o atención sin contenido que mueve el sistema mental y psíquico) en relación al horizonte: lo que confiere concreción a la mónada universal primordial. Lo que cambia en cada uno de los loci es su energía de acción (19) resultante de la interrelación de sus elementos. Todos comparten el mismo agua primordial (17).

Cada uno de los loci en particular está contenido en estructuras mayores de estos. Por lo que es preciso considerar, más que cada uno de ellos por separado, sus relaciones.


Mónada primordial

17- imagen: agua

19- imagen: fuego, luz

Los cuatro elementos:

fuego: acción-percepción-creación

agua: imagen, afecto

aire: proporción, razón, relación

tierra: materia, substancia, contenido, memoria

Cada uno de los loci se concretará por su posición en la estructura total que está contenida ya en esta mónada primordial. Luego, estará compuesta y conformada por su posición, lo cual estará reflejado en la composición de sus elementos.

Cada locus-arcano es un lugar con cinco momentos: una relación entre espacio y tiempo.


Si la estructura total se refiere al año, cada locus-arcano se refiere a cinco días: cada elemento más el centro.

1-fuego

2-agua

3-tierra

4-aire

5-éter.

En el Templo de la Memoria puede representarse cada locus-arcano como un espacio circular, una habitación, donde hay cinco altares con un objeto-imagen cada uno. Esta habitación está conectada con la mónada primordial en cuanto es reflejo suyo. Su concreción depende del lugar correspondiente en la estructura total. Los loci situados en el centro (pirámide central de números) corresponden a 17, los situados a continuación (los números 7-8-9-10 y las figuras) corresponden a 19, y los situados en la periferia (mayores) a los cuatro elementos según sector. Esto determina la posición del observador dentro del espacio circular del arcano-habitación. Ejemplos: en 6 (Los enamorados) se observa desde el elemento aire, en 2 de oros desde el centro, en 10 desde el elemento tierra. Los objetos de cada uno de los altares son similares a los de la mónada primordial, aunque distintos.

Todo esto nos lleva a una estructura de tipo holográfico y, por tanto, coherente con el modelo de Pribram-Bohm.

Arkegrama y terapias alternativas

El Arkegrama puede servirnos de modelo para elaborar resonadores simbólicos, mórficos y fónicos que afecten a los ritmos mentales y biológicos, según el estudio de los patrones de interferencia, al relacionar sonidos y formas, colores...


Puede ser por tanto un diagrama orientador en la práctica de terapias alternativas basadas en el movimiento como la danzaterapia, el tai-chi y otras que utilizan el arte o la música de manera terapéutica (arteterapia, musicoterapia, etc.) o las formas y los colores (geoterapia, cromoterapia...)

Para ampliar puede verse en El jaina:

El arte terapéutico

Arkegrama y diálogo transcultural

Los renacentistas buscaban la clave universal y la creyeron encontrar en la antigüedad clásica. La antigüedad clásica utilizó esta clave, que pasó a la Edad Media (escolásticos, Llul) y a los ocultistas renacentistas (Agrippa, Bruno…), de aquí a los primeros científicos modernos, racionalistas: Descartes, Bacon, Leibniz... pero esa clave no puede encontrarse sino en el origen de todos los sistemas: la primera civilización, el primer método, el primer sistema o modelo originario, que es lo que he sintetizado en el Arkegrama.

No puedo entrar aquí a demostrar como muchas de las técnicas creativas (hoy utilizadas incluso en el mundo de la publicidad y de la empresa) tienen sus fundamentos en arcaicas prácticas. Haríamos muy bien aprendiendo de ellas, adaptadas por supuesto a nuestra mentalidad y necesidades.

Entenderíamos, así, la mitología (significado de la historia sagrada arquetípica en su relación con el espacio sagrado) y simbología (origen y significado profundo de los símbolos universales)... y podríamos establecer correspondencias entre las de los diversos pueblos del mundo, de manera que pudiera establecerse un diálogo transcultural más allá de las diferencias, basado en la similitudes, un dialogo por tanto más allá de lo cultural.

Para ampliar puedes ver en El jaina:

Diálogo transcultural

Arkegrama y visualización: técnicas para el estímulo de la creatividad.


El Arkegrama puede ser utilizado como soporte para la visualización, en la práctica de la imaginación activa (Jung) y como modelo de los procesos transpersonales que enlaza con las prácticas iniciáticas de los pueblos originarios y con diversas artes antiguas como la mitología, la geografía, la aritmética y geometría sagradas, la astrología, etc. no para creer sino para aprender de ellas, entendiendo que estas artes y ciencias son nuestra tradición, las que conectan con nuestro ser indígena, con nuestro ser originario.

La práctica de la visualización creativa es practicada en el budismo tibetano, en el Chi-Kung, Tai-Chi y otras disciplinas chinas. En Occidente ha sido utilizada, que se sepa, en Grecia (la epopteia de los misterios helenísticos: de Eleusis, por ejemplo), era también utilizado con fines mnemónicos y pedagógicos por los estoicos, por el hermetismo tardío, por el gnosticismo (poreia imaginativa) y por el cristianismo primitivo (identificación creyente-imagen del dios). Estas prácticas se encuentran también en la base del arte de la memoria que se desarrolló en la antigüedad (Simónides de Ceos, Metrodoro de Scepis, Cirerón, Quintiliano...), en la Edad Media (Agustín de Hipona y Tomás de Aquino) y floreció y tuvo su fin en el Renacimiento (Ficino, Giulio Camillo, Ramón Llul, Giordano Bruno), y según Frances A. Yates (El arte de la memoria) contribuyó al desarrollo del método científico a través de Leibniz.

La visualización es más antigua de lo que puede suponerse: se halla en la base de las disciplinas chamánicas, vuelo mágico, viajes iniciáticos, trance... etc.

En la actualidad es utilizada como técnica creativa, aún cuando no se nombre como tal ni se muestren sus antecedentes. Es el problema de los modernos occidentales: inventamos lo inventado y creemos haber descubierto algo... y encima cobramos por ello.

La creatividad como tal no puede ser enseñada, aunque puede practicarse la manera de desbloquear todo aquello que la obstaculiza. En este sentido la visualización creativa supone una ayuda para el creador en la medida en que abre su percepción a nuevos contenidos.

Los renacentistas buscaban la clave universal y la creyeron encontrar en la antigüedad clásica. La antigüedad clásica utilizó esta clave, que pasó a la Edad Media (escolásticos, Llul) y a los ocultistas renacentistas (Agrippa, Bruno…), de aquí a los primeros científicos modernos, racionalistas: Descartes, Bacon, Leibniz... pero esa clave no puede encontrarse sino en el origen de todos los sistemas: la primera civilización, el primer método, el primer sistema o modelo originario, que es lo que he sintetizado en el Arkegrama.

No puedo entrar aquí a demostrar como muchas de las técnicas creativas (hoy utilizadas incluso en el mundo de la publicidad y de la empresa) tienen sus fundamentos en arcaicas prácticas. Haríamos muy bien aprendiendo de ellas, adaptadas por supuesto a nuestra mentalidad y necesidades.

Arkegrama y pedagogía

El Arkegrama podría ser utilizado en pedagogía como modelo para la elaboración de mapas conceptuales, mapas mentales, no lineales al implicar múltiples niveles. Los mapas conceptuales son exclusivamente lineales representado sólo relaciones de tipo discursivo, tal y como se muestran en el lenguaje analítico-racional. Los mapas mentales ramificados, aunque admiten más interrelación que los mapas mentales, admitiendo símbolos y signos, sólo trabajan con la asociación de ideas. Ambos están emparentados, aún sin saberlo quienes los utilizan, con el antiguo arte de la memoria inventado por el griego Simónides de Ceos y practicado a lo largo de la historia, sobre todo, por los retóricos. Recuperado por los hermetistas renacentistas, según Frances A.Yates (El arte de la memoria) está en la base de la ciencia moderna (a través de Leibniz, que lo tiene en cuenta para la invención del cálculo infinitesimal). El arte de la memoria involucra, además de un sistema mnemotécnico, la representación de una concepción del mundo, de una cosmovisión y, por tanto, de un modelo del mundo.

El Arkegrama podría utilizarse, por tanto, en pedagogía para elaborar modelos de investigación, para la organización del pensamiento, para planificar los procesos de aprendizaje según el siguiente esquema:

A esta división cuatripartita habría que añadirle la tripartita en tres niveles de implicación (como se ha dicho se corresponde con los tres niveles del mundo de las cosmologías arcaicas). En Arkegrama y psicología hemos puesto su diagrama.

El Arkegrama como organizador de tareas: mapas conceptuales y mapas mentales

Podemos utilizarlo como organizador de tareas con arreglo a los tres niveles (infraconsciente, consciente, supraconsciente) y a los cuatro sectores (creación, imaginación, organización, realización), según el siguiente esquema orientador:


Sería este modelo general para la elaboración de mapas conceptuales y mapas mentales, con la ventaja de establecer relaciones consecuentes con la distribución espacial.

El Arkegrama es un mapa mental global (MG) de la conciencia. Sobre este, tomando como centro cualquiera de sus nodos se construyen los mapas mentales (MM) particulares, que señalan objetivos, medios y obstáculos concretos (el estar) sobre el mapa global (el ser) general y abstracto (arquetípico). Al situar el MM sobre el MG lo orientamos. El MM no se superpone al MG sino que se encuentra en un nivel de implicación/explicación diferente. El MG es la base de todos los mapas mentales que elaboremos y nos indica la posición y dirección de base absolutas, ya que sirve para situarnos y orientarnos (situar y orientar objetivos, medios y obstáculos) en la totalidad de la conciencia.




Este modelo (basado en la distribución de los sectores y niveles del Arkegrama) puede servirnos para orientar nuestras investigaciones sobre la realidad y para elaborar mapas mentales y conceptuales que nos ayuden a representarla. También para elaborar proyectos: en este caso los conocimientos son sólo una parte de los recursos previos y necesarios para la elaboración y ejecución del proyecto. Los resultados se traducen no sólo en conocimiento sino, también, en la obtención de un producto o servicio que produce un beneficio.

Una cosa que se deduce de este modelo:

Al pensamiento no le interesan los hechos, le interesan los datos. Ahora bien, si no somos capaces de mantener la distinción entre unos y otros, aunque no podamos explicar exactamente qué son los hechos, nos moveremos en un mundo de datos sin ningún contacto con lo real.

En el modelo se observa dos tipos de movimientos:


1. Del centro a la periferia. Obsérvese que sólo en el cuadrante de los hechos la flecha apunta en ambas direcciones por lo que pasamos de los hechos y su observación a los datos y objetivos y a la recogida de estos, a la corrección/reelaboración de objetivos, etc.

2. Circular: de los hechos a la recogida de datos y, de esta, a su elaboración según modelos y procedimientos de estructuración de datos, de la planificación/estructuración de la presentación de resultados a su representación con lo cual conseguimos la consecución de los objetivos, etc.

Por lo demás, creo que el gráfico es lo suficientemente elocuente para que no necesite más explicación.

La aplicación de este modelo no se reduce, necesariamente, a proyectos de investigación científica, puede aplicarse a cualquier proyecto a realizar (un proyecto de negocio, por ejemplo), puede, así mismo, clarificar la toma de decisiones, el aprendizaje, la resolución de conflictos, etc.

Si deseas más información puedes escribir un comentario.


Arkegrama y psicología

Este tema ha sido ya tratado suficientemente en el curso.
El Arkegrama podría ser utilizado en psicología como modelo para la ordenación de los arquetipos primordiales y de los símbolos, al reflejar la estructura profunda de la mente y de sus procesos psíquicos según la ya expuesta división cuatripartita


Y la tripartita


Hay un estado no representado (el sunyata del budismo, que está vacío o, mejor dicho, es el vacío creador) que ocuparía el centro: el de la percepción alerta o atención sin objeto que crea y mueve a todo el sistema.
El concepto de inconsciente hace sólo referencia a si los contenidos son percibidos o no por el consciente.
Podría ser usado como esquema orientador en determinadas terapias gestálticas y transpersonales. Nosotros proponemos la arqueopsicología (indagación en los contenidos arquetípicos de la conciencia) y la ortodinámica (práctica de la orientación y posicionamiento psíquicos).

Aplicaciones del Arkegrama

Este blog comenzó como privado. Mi intención era que se pudiera generar, en un ambiente de intimidad, un debate sobre los contenidos del curso.
Por diversos motivos decidí hacer el blog público. De esta forma lo ofrezco a la totalidad de los usuarios de la red. Lo que tiene sus peligros y sus ventajas. Las asumo consecuentemente. Ahora bien, al ser de uso público no puedo dedicarle la misma atención. Responderé no obstante a todo el que reclame información o ampliación de contenidos en la medida de mis posibilidades.
Doy las gracias a todos los que han seguido el curso y han hecho, con sus comentarios y aportaciones, imágenes y mandalas, que este blogs fuera más rico en contenidos.

Aplicaciones del Arkegrama
Dijimos que el Arkegrama es la reconstrucción del modelo de una cosmovisión, la cosmovisión que hemos llamado Originaria. En los temas anteriores hay suficiente documentación al respecto.
Las diversas aplicaciones que podemos encontrar al Arkegrama se derivan de su condición de modelo del mundo. Me limitaré a exponer, sucintamente, las que yo he indagado, con la certeza de que pueden encontrarse muchas más. Téngase en cuenta que las cosmovisiones originarias eran, precisamente, lo que su nombre indica: visiones completas del mundo que, lejos de ser una simplificación de este, lo describían según sus líneas maestras o patrón básico de interferencias, por medio de un modelo que representaba la estructura y proceso primordiales/ fundamentales de la energía y ya sabemos que en la energía (en las múltiples formas que describe la ciencia occidental y en las que no describe) se halla la base de todo lo que es. El Arkegrama, como reconstrucción del Modelo Originario de las cosmovisiones antiguas, indígenas y tradicionales, puede, por tanto, ser utilizado para todo (o casi y, por supuesto, con las debidas precauciones metodológicas) en la medida en que es reflejo, imagen completa del mundo y de las estructuras y procesos mentales y psicológicos. Y esto porque el mundo es un todo unitario, unificado e interrelacionado.
El modelo originario se basa en una visión primaria del mundo, en lo que vemos y sentimos de forma inmediata (no mediada). La ciencia moderna ha creado un cuerpo de conocimientos basado en la observación a través de instrumentos, máquinas y herramientas que no coincide con la experiencia de nuestra vida cotidiana. Sabemos por la ciencia y sus instrumentos (tanto mecánicos como cognitivos) que la Tierra es esférica, pero nosotros en el día a día no la vivimos como tal. Los conocimientos científicos, basados en la observación por medio de instrumentos que agrandan nuestras percepciones o basados en inferencias y deducciones, construyen una visión del mundo puramente imaginativa, que no guarda relación con nuestras vivencias, con nuestra experiencia directa de la vida. Por lo que tendemos a confundir ese conocimiento, útil para la comprensión intelectual e incluso para la supervivencia, con nuestra percepción inmediata o primaria del mundo, con el mundo tal y como lo vemos, vivimos y sentimos en el día a día. Esto abre una brecha, entre lo que sabemos o creemos saber y lo que vivimos-experimentamos-sentimos, que nos desliga de los hechos y de las cosas.
El Arkegrama se basa en el mundo tal y como lo vemos. No contradice, sin embargo, los conocimientos científicos obtenidos con instrumentos, máquinas o inferencias. A pesar de ser un modelo basado precisamente en lo que la ciencia moderna ha creído superar (la visión primaria, intuitiva, de lo aparente) no se contradice con la ciencia moderna. Al contrario, los conocimientos científicos de hecho se integran en la visión primaria, pues esta es la que organiza, en un substrato mental profundo, todos los conocimientos, sensaciones, percepciones, experiencias, recuerdos. A partir de esta percepción ordinaria, lo visible-explícito, podemos llegar, por analogía, a lo invisible-implícito. Es por esto que, el hombre moderno, creyendo haber superado las cosmovisiones “ingenuas, supersticiosas, ignorantes” de los pueblos antiguos, indígenas y tradicionales cae, de manera inconsciente, en otras mitologías, en otras supersticiosas ingenuidades, Qué sino una ingenuidad es suponer que existe un mundo objetivo que puede ser conocido, tal y como supone la ciencia moderna, por no hablar de muchas otras que forman el ideario, el sistema de valores moderno. (Véase a este respecto lo que dice el filósofo Feyerabend sobre el método científico).


En el siguiente diagrama representamos los niveles de la concepción del mundo originaria.

La estructura de esta pirámide se corresponde con la pirámide central del Arkegrama) y coincide en significados con las seis líneas de los hexagramas del I Ching.
Esta representación es complementaria de la ya expuesta anteriormente en el tema Descripción del Arkegrama 2.
Su ventaja es que pone cada ámbito del ser en su sitio, pudiendo observarse las diferencias entre uno y otro, permitiéndonos, así, no confundir la imaginación con los procesos mentales, por ejemplo, o la acción que se deriva de la percepción no condicionada (o acto creador) de la acción basada en la memoria.
Cada uno de los temas que a continuación expongo, a través de los enlaces, son fragmentos de una inconclusa investigación sobre las probables aplicaciones del Arkegrama. Algunos aspectos están más desarrollados que otros. Esta primera aproximación está, por tanto, abierta a sucesivas modificaciones y ampliaciones. Agradezco las sugerencias que los lectores puedan hacerme con sus comentarios.
Expongo las aplicaciones que llamaríamos, en un sentido etimológico, exotéricas. De las esotéricas prefiero no hablar por el momento.
La investigación sobre las implicaciones del modelo originario y sus posibles aplicaciones se hallan encuadradas en el marco de Proyecto Origen.
La investigación llevada a cabo por Luis Lucena Canales en el territorio de Andalucía Oriental es sólo una investigación más, que se verá complementada por la realizada en otros territorios.
Véase en el blog El Jaina.

Enlaces