El registro de representaciones visuales puede remontarse al paleolítico superior (
Mucho menos conocidas son las pinturas rupestres que representan signos cuadriláteros, como denominan algunos expertos, y otros hechos con puntos datadas alrededor del
Los siguientes tipos de figuras del paleolítico superior, vulvas, según Leroi-Gourhan, siguiendo la obsesión sexual de algunos especialistas, representan en realidad las cuatro formas fundamentales.
femenino, agua: triángulo-vértice hacia abajo
masculino, fuego: triángulo-vértice hacia arriba
unión: rombo, óvalo, círculo: cielo
unión: cuadrado: tierra
Estos darán lugar a las cuatro formas fundamentales relacionadas con las cuatro direcciones del plano, los cuatro sectores del paisaje, los cuatro elementos.
Otros signos del paleolítico superior
Signos del Paleolítico superior. Según Leroi Gourhan (1968 The Evolution of Palaeolithic Art. Scientific American) .
En el neolítico estas tienden a esquematizarse y ordenarse a partir de un centro. En el anterior tema vimos algunas de
En el Calcolítico o edad del cobre (4.000..) se produce el fenómeno del arte esquemático: aspas, cruces, círculos. Abstracción sistematizada.
El Arte Esquemático vino a recuperar un amplio repertorio de signos abstractos que se encontraban ausentes de las manifestaciones rupestres desde las épocas paleolíticas. Parece claro que, para sus autores, la fidelidad gráfica a lo real tenía mucho menos valor que el contenido conceptual del esquema, por lo que no era imprescindible una reproducción exacta de un tema preciso ni una ejecución especialmente cuidada del dibujo. Los diseños ideográficos pretenderían transmitir un mensaje —metafórico o codificado, en todo caso complejo— que nosotros no somos capaces de traducir porque desconocemos el código que valía para descifrarlo.
Arte rupestre prehistórico
VICENTE BALDELLOU MARTÍNEZ
En Wikipedia hay un buen artículo sobre el arte esquemático ibérico

Evidentemente no se conservan registros de representaciones auditivas o kinestésicas aunque pueden inferirse por las visuales (pinturas de danzas, primitivos instrumentos musicales). Tanto unas como otras son maneras de representar objetos y acontecimientos, pero también estructuras y procesos energéticos, formas y ritmos que observamos en la naturaleza. Así las espirales, los círculos, las aspas, etc. Es decir, modelos del mundo que reflejan determinadas cosmovisiones. Aunque no nos quedan sino esos dibujos y no sabemos con certeza qué significan podemos aproximarnos a ellos por el estudio del simbolismo del espacio y de las formas en las cosmovisiones indígenas y tradicionales ya que como aquellas responden a una visión primaria de mundo.
Nosotros aún podemos observar el mundo como lo hacían nuestros ancestros pues el mundo sigue estando ahí igual que para ellos y es en esencia el mismo mundo.
A través de esa visión primaria observamos que hay seis direcciones básicas (delante-detrás, izquierda-derecha, arriba-abajo) más dos que indican posiciones (dentro-fuera).
Estos principios de orientación están relacionados con determinados accidentes geográficos en el paisaje, con lugares del espacio y momentos del proceso energético. Lo veremos con detalle en el siguiente tema (Simbolismo del paisaje y del tiempo).
La observación de las formas de la naturaleza nos permite clasificarlas en formas que se elevan (montañas, árboles, órgano sexual masculino), la que descienden y se hunden (valles, cuevas, órgano sexual femenino), la cuadrada (relacionada con el espacio humano, la ciudad, la casa) y la circular (con el movimiento cíclico de los astros en el cielo). Son las cuatro fundamentales. Esta primera simbolización es sin duda muy antigua pues son formas que se observan en las cuevas paleolíticas.Símbolos y su relación con los arquetipos, los conceptos, los signos
Dice Juan-Eduardo Cirlot en su Diccionario de símbolos: “Para el filósofo hindú Ananda Coomaraswamy, el simbolismo es “el arte de pensar en imágenes”, perdido por el hombre civilizado (especialmente en los últimos trescientos años, tal vez a consecuencia, según frase de Schneider, de las “catastróficas teorías de Descartes”). Coincide, pues, Coomaraswamy con la idea de Fromm y la de Bailey (…) Sin embargo, este olvido –como atestiguan la antropología y el psicoanálisis- sólo concierne a la conciencia, no al inconsciente, que por compensación, se encuentra sobrecargado de materia simbólica, acaso.”
Goethe: “en el símbolo , lo particular representa lo general, no como un sueño ni como una sombra, sino como viva y momentánea revelación de lo inescrutable”
Mare Saunier: “son las expresión sintética de una ciencia maravillosa, de la cual los hombres han perdido el recuerdo”.
Laudrit: “el simbolismo es la ciencia de las relaciones que unen (…) el mundo material y el mundo sobrenatural; la ciencia de las armonías que existen entre las distintas partes del universo (correspondencias y analogías)”
Erich Fromm diferencia entre tres especies de símbolos:
1) el convencional: se constituye por una conexión desprovista de fundamento óptico o natural como, por ejemplo, los utilizados en la industria, en las matemáticas y otros dominios. También se les llama signos.
2) el accidental: proviene de condiciones estrictamente transitorias, se debe a asociaciones por contacto casual.
3) el universal: se define por la existencia de una relación intrínseca entre el símbolo y lo representado.
Símbolos naturales y símbolos artificiales (Jung, El hombre y sus símbolos): “los primeros se derivan de los contenidos inconsciente de la psique, y, por tanto, representan un número enorme de variaciones en las imágenes arquetípicas esenciales. En muchos, casos, aún puede seguirse su rastro hasta sus raíces arcaicas, es decir, hasta ideas e imágenes que nos encontramos en los relatos más antiguos y en las sociedades primitivas. Por otra parte, los símbolos culturales son los que se han empleado para expresar “verdades eternas” y aún se emplean en muchas religiones. Pasaron por muchas transformaciones e, incluso, por un proceso de mayor o menor desarrollo consciente, y de ese modo se convirtieron en imágenes colectivas aceptadas por las sociedades civilizadas. Tales símbolos culturales mantienen, no obstante, mucho de su original luminosidad o “hechizo””.
Normalmente se llama símbolo tanto a la representación, es decir, el signo que lo representa, como a lo representado, al significante como al significado. El símbolo como representación, el significante, puede ser visual, auditivo o kinestésico. El símbolo como significado nos remite a lo que representa, y lo que representa no son objetos, seres o eventos sino significados (ideas), si nos remite a arquetipos (significados puros) hablamos de símbolos arquetípicos o primordiales.
Según Schneider, en palabras de Cirlot, “la esencia del símbolo consiste en poder exponer simultáneamente los varios aspectos (tesis y antítesis) de la idea que expresa.” Creo que esto no es exactamente así. El símbolo expresa totalidades, pero no es en absoluto ambiguo, ni es siempre expresión de una síntesis de contrarios. Si sus límites semánticos no son tan precisos como en el concepto esto no quiere decir que no los tenga, sino que son mucho más amplios. Un símbolo se sitúa en un determinado nivel o sector de significación, que es preciso conocer, en este nivel o sector es absolutamente preciso. El Arkegrama nos servirá para precisar estos niveles y sectores.
En este sentido tiene para nosotros especial interés las consideraciones de Mircea Eliade cuando atribuye al símbolo la función de abolir los límites del hombre para integrarlo en unidades mayores: la sociedad, la cultura, el universo… Aunque aclara este autor que si bien “un objeto convertido en símbolo –por obra de su posesión por la función simbólica- tiende a coincidir con el Todo… esta “unificación” no equivale a una confusión, pues el simbolismo permite el paso, la circulación de un nivel a otro, integrando todos esos niveles y planos (de la realidad), pero sin fusionarlos, es decir, sin destruirlos”, antes bien, ordenándolos en un sistema. Como veremos esa ordenación se basa en una visión primaria del mundo a partir de la observación del flujo y de los ciclos de la energía, de su estructura y de su proceso básicos, tomando como referente el movimiento celeste con relación a la tierra y donde el espacio y las formas, el paisaje y el tiempo en sus lugares y momentos claves adquieren un significado que se expresa por medio de símbolos.
Otra idea que manifiesta Eliade y que tendrá importancia para entender el Arkegrama es que si el Todo puede aparecer en un fragmento significativo (un símbolo del Todo) es porque cada fragmento repite el Todo. Esta idea está expresada en múltiples mitos antiguos y es la idea que fundamenta la teoría holográfica del físico David Bohm y del psiquiatra Karl Pribram. El Arkegrama como modelo del mundo expresa gráficamente esta idea y plantea que es modelo del Todo pero también de las partes que reflejan el Todo, partes a las que filósofos como Leibniz o Arthur Koestler han dado el nombre de mónadas y holones, respectivamente.
Y por último:
El significado que le dan los psicólogos al símbolo no es el mismo que le dan los orientalistas o los esotéricos. Si para los primeros es una realidad casi exclusivamente anímica, para los segundos se fundamenta en la ecuación metafísica macrocosmo-microscosmo. Para René Guenón, por ejemplo, “el verdadero fundamento del simbolismo es (…) la correspondencia que liga entre sí todos los órdenes de la realidad, ligándolos unos a otros y que se extiende, por consiguiente, desde el orden natural tomado en su conjunto, al orden sobrenatural” o “metafísico”.
Para nosotros un símbolo es una realidad anímica pero también una realidad metafísica (en el sentido en que lo expresa Guenón) y es la representación de un significado o idea, orden, estructura, proceso, vivencia, sentimiento, etc., o esa misma idea expresada a través de un símbolo. Una idea simbólica es diferente a una idea conceptual o a una idea arquetípica. La diferencia con estas es que el símbolo representa un conjunto de ideas en el que pueden englobarse múltiples conceptos semejantes o análogos. De igual manera, múltiples símbolos pueden representar un solo arquetipo.
Para establecer el simbolismo del espacio y de las formas no vamos a basarnos en relaciones convencionales ni accidentales, según la clasificación de Erich Fromm expuesta más arriba, sino en relaciones universales por medio de signos que tengan relación intrínseca con la idea representada. Estos coincidirán con los símbolos naturales de Jung en la medida en que nos sirva como referente lo observado en la naturaleza ya que responderán a imágenes arquetípicas esenciales. Los ordenaremos en un sistema según la visión primaria del mundo.
Lo primero que observamos es que todos los fenómenos naturales son duales, constituyendo la oposición fundamental entre lo yang y lo yin, según la terminología de El Libro de los Cambios chino.
Yang es el día, la luz, lo que se eleva y todos los signos, símbolos y conceptos asociados a esta idea.
Yin es la noche, la oscuridad, lo que desciende y todos los signos, símbolos y conceptos asociados a esta idea.
Ahora bien, todo lo que asciende puede considerarse que está delante y fuera del que observa y todo lo que desciende que está detrás y dentro. Tenemos así cuatro de las seis direcciones del espacio más las dos posiciones (dentro-fuera). Las dos que indican lateralidad (izquierda y derecha) son intercambiables, aunque tradicionalmente también tienen una determinado significado simbólico es en gran medida cultural. Lo que importa señalar con respecto a la lateralidad es que se invierten en el espejo, es decir, se intercambian: la derecha del objeto es la izquierda del reflejo y viceversa. El principio de la inversión es de un rico simbolismo en las ciencias y artes antiguas, indígenas y tradicionales, como estudiaremos en su momento. Por lo pronto, asimilamos en el simbolismo dual del espacio.
Arriba con delante y fuera: yang
Abajo con detrás y dentro: yin
Para el significado de izquierda y derecha puede sernos útil estudiar las funciones de los dos hemisferios cerebrales
MODOS DE PENSAMIENTO DE LOS HEMISFERIOS CEREBRALES
| hemisferio lógico izquierdo | hemisferio holístico derecho |
| LOGICO | HOLISTICO |
HABILIDADES ASOCIADOS CON LOS HEMISFERIOS
| Hemisferio Lógico | Hemisferio Holístico |
| Escritura | Relaciones espaciales |
Tomado de http://www.galeon.com/aprenderaaprender/vak/vakcaract.htm
Por estas características puede decirse que el hemisferio izquierdo es yang y el derecho, yin. Lo curioso es que cada hemisferio inerva la parte contraria del cuerpo, dando lugar al proceso de inversión entre mente y materia, entre imaginación y acción que se observará en el Arkegrama.
También puede sernos útil la simbología del espacio estudiada por la grafología, que se resume en el siguiente gráfico tomada de http://www.yoescribo.com/publica/especiales/grafologia.aspx?cod=4
Normalmente pensamos que lo que somos es dentro y lo que hacemos fuera, pero tanto lo que somos como lo que hacemos tiene un dentro y un fuera
Esto dará lugar a otro tipo de oposición entre izquierda y derecha que podría resumirse de la siguiente manera.
Se verá mucho más claro cuando veamos el simbolismo del paisaje y del tiempo, al considerar el movimiento de los astros en el cielo con relación a la tierra.
Cuando la relación es entre tres términos tenemos
y también yang-yin: lo que asciende se disuelve y yin-yang: lo que desciende se manifiesta. Cuando estudiemos el I Ching veremos como estas cuatro posibilidades da lugar a los cuatro digramas fundamentales.
Nos queda por ver otra relación energética primordial, la relación en cuatro, relacionada con los cuatro elementos y con las cuatro direcciones del plano en función de los movimientos del sol y de la luna a lo largo del año
1) sólido: elemento tierra
2) líquido: elemento agua
3) gaseoso: elemento aire
4) plasma: elemento fuego
y que sintetizamos en estos dos diagramas pero que no estudiaremos por ahora:
Habría que tener en cuenta otro eje o movimiento: del centro a la periferia. Este puede parecer demasiado abstracto o metafísico, pero responde igualmente, en una visión primaria, a lo observado en los fenómenos de la naturaleza. Cada una de estas fases se corresponde con uno de los cuatro estados de la materia correspondientes a los cuatro elementos:
y que guarda relación con el proceso de creación en las cosmogonías.
Dinámica de las formas, la división del huevo cósmico
El huevo cósmico (o dragón primordial en otras cosmogonías: Ymir, Tiamat, véase comentario en Qué es un modelo) se divide en dos: energía yang arriba, energía yin abajo
creando un espacio intemedio
El espacio intermedio se divide en cuatro: las cuatro direcciones del plano.
Que con las dos energías da lugar a los dos triángulos entrelazados, símbolo conocido como
El espacio intermedio se divide en cinco: las cuatro direcciones más un centro: los cuatro elementos de los chinos.
Con las dos energías (direcciones arriba-abajo) se divide en siete: los siete chakras.
El espacio intermedio se duplica
dando lugar a los cuadrados entrelazados del Islam
que con las dos energías dan lugar al Árbol sefirótico de
A partir de aquí podemos ensayar una primera aproximación a los modelos originarios del mundo: modelos que son signos, esquemas de los símbolos primordiales
-En tres: trimorfos: quizá el más antiguo sea el Árbol Cósmico (paleolítico), presente en las cosmovisiones chamánicas, representa los tres niveles del mundo. Veremos su estructura detalladamente en el siguiente capítulo. El árbol cósmico describe la estructura vertical del mundo. En la cosmología chamánica, dice Mircea Eliade en El chamanismo y las técnicas arcaicas del éxtasis, "existen tres grandes regiones cósmicas, que se pueden atravesar sucesivamente porque están unidas por un eje central." Este mismo autor dice que el esquema esencial de este simbolismo se mantiene a través del tiempo " incluso después de las muchas influencias sufridas."
-En cuatro: tetramorfos que dividen la unidad (el huevo cósmico) en cuatro partes o direcciones del plano, según las cuatro posiciones extremas del sol a lo largo del año: ortos y ocasos de los solsticios.
Esa primera división da lugar a la división en cuatro, tetramorfos ya presentes en algunos signos del arte paleolítico, pero especialmente en la cerámica neolítica de
En general los mandalas y diagramas cósmicos se dividen en cuatro sectores.
Se los ha interpretado de muy distintas maneras, para nosotros son claramente signos de los puntos extemos del sol y de la luna (ortos y ocasos de los solsticios) en el horizonte.
Según Marija Gimbutas en la Vieja Europa había cuatro divinidades principales, que representamos en en siguiente esquema y relacionamos con los cuatro sectores, las cuatro formas fundamentales, los cuatro elementos, los cuatro arquetipos primordiales: el padre cielo (que en la Vieja Europa, según la autora citada, era aún una Diosa), la madre tierra, el hijo fuego, la hija agua.
Hay una tendencia en la simbología a confundir entre sí los símbolos masculinos (aire, fuego) o los femeninos (agua, tierra). En este esquema queda claramente diferenciados, así las diosas de las aguas no pueden ser nunca confundidan con las diosas de la tierra, ni los dioses del aire con los dioses del fuego, sin bien en las mitologías a veces aparecen dioses que integran ambos elementos.
-En cinco: son tetramorfos con un centro: su más antigua representación se encuentra en el mito platónico de
-En seis: por ejemplo,
-En siete: los siete niveles o chakras hindúes.
-En ocho: por ejemplo, los cuadrados entrelazados de los musulmanes, la rueda de Fu-Shi (los ocho hexagramas dobles) de El libro de los cambios (I Ching),
Una nueva división a partir del cuatro da lugar al “más antiguo panteón conocido, la Ogdoada, datado del V al IV milenio a. de C., según los egiptólogos está compuesto por cuatro parejas de dioses que se remontan al más lejano pasado, “fuera del tiempo” (…): Nun y Nonet, simbolizados por “algo” que sale del agua (tierra, rata, tortuga o roca); Huh y Honet, cuyo sentido es “lo que busca, lo que se dirige a algún sitio”); Kuk y Koket, lo oscuro, algo que está en lo profundo; Niau, y Niet, lo invisible, la fuerza universal esparcida por la atmósfera, y, a través del aliento vital, en todos los seres.” (Historia de los mitos, Jean-Charles Pichon).
A los ocho dioses de la Ogdoada también se les llamaba "las almas de Thot", y personifican la esencia del caos líquido primigenio existente antes de la creación del Mundo.
Ellos crearon el montículo sobre el cual engendraron el huevo del que surgió el dios Solar Ra.
Pichon identifica cada una de estas parejas de dioses con uno de los cuatro elementos según el siguiente esquema, de elaboración propia, que nos servirá para comprender el esquema fundamental y generador del Arkegrama:
-En diez: el Árbol sefirótico de
La tetraktys, formada por los diez primeros números da lugar a la pirámide.
-En doce: Zodiaco: la división del círculo en doce puede haberse completado en 4500-
-Combinaciones del cuatro y el tres o sus múltiplos: diagramas de sabiduría. Remiten a las proporciones numéricas que dan lugar a la proporción musical.
Hay otros modelos que no se ajustan en apariencia a la estructura de estos, por ejemplo el maya. Sin embargo, incluso este con su división del tiempo en 13 X 20 puede ser explicado, como veremos cuando tratemos del simbolismo del tiempo, a través del Arkegrama.
En el Arkegrama todos estos modelos se encuentran integrados teniendo cada uno un significado en relación con los otros y en relación con el todo. La combinación de modelos y signos que representan símbolos que engloban conceptos y nos remiten a arquetipos nos permite entender sus significados.




































3 comentarios:
Hola Luis, soy Arturo, me he estado leyendo esta entrada y te comento algunas cosas que me han llamado la atención, a saber:
Escribes:
“La observación de las formas de la naturaleza nos permite clasificarlas en formas que se elevan (montañas, árboles, órgano sexual masculino), la que descienden y se hunden (valles, cuevas, órgano sexual femenino), la cuadrada (relacionada con el espacio humano, la ciudad, la casa) y la circular (con el movimiento cíclico de los astros en el cielo). Son las cuatro fundamentales. Esta primera simbolización es sin duda muy antigua pues son formas que se observan en las cuevas paleolíticas.”
Esto puede tener que ver con una referencia que hacían estos hombres o mujeres a lo que entendían que era lo masculino y lo femenino, es decir, una forma de que su ser interno expresase algo a través de su mente – entendimiento que se extiende a representaciones visuales externas, previamente concebidas en la mente como no podía ser de otra manera. Así, mediante estas representaciones visuales, pasmaban icónicamente o simbólicamente en forma de pinturas lo que percibían del exterior y sus abstracciones o conclusiones de qué era el mundo. Con todo esto quiero decir que los dibujos a los que haces referencia los entiendo como una explicación de su mente a lo que percibían y a sus preguntas internas que eran suscitadas por su ser. Así que, no es muy distinto de los gráficos de Kepler u otros, salvando las distancias.
“Dice Juan-Eduardo Cirlot en su Diccionario de símbolos: “Para el filósofo hindú Ananda Coomaraswamy, el simbolismo es “el arte de pensar en imágenes”, perdido por el hombre civilizado (especialmente en los últimos trescientos años, tal vez a consecuencia, según frase de Schneider, de las “catastróficas teorías de Descartes”). Coincide, pues, Coomaraswamy con la idea de Fromm y la de Bailey (…) Sin embargo, este olvido –como atestiguan la antropología y el psicoanálisis- sólo concierne a la conciencia, no al inconsciente, que por compensación, se encuentra sobrecargado de materia simbólica, acaso.””
Creo que es el despertar de este inconsciente lo que buscas con el Arkegrama ¿no es así? Es decir, pones conciencia en los símbolos. Exactamente verbalizas los símbolos hasta los límites de la verbalización.
“Según Schneider, en palabras de Cirlot, “la esencia del símbolo consiste en poder exponer simultáneamente los varios aspectos (tesis y antítesis) de la idea que expresa.” Creo que esto no es exactamente así. El símbolo expresa totalidades, pero no es en absoluto ambiguo, ni es siempre expresión de una síntesis de contrarios. Si sus límites semánticos no son tan precisos como en el concepto esto no quiere decir que no los tenga, sino que son mucho más amplios. Un símbolo se sitúa en un determinado nivel o sector de significación, que es preciso conocer, en este nivel o sector es absolutamente preciso. El Arkegrama nos servirá para precisar estos niveles y sectores.
esta “unificación” no equivale a una confusión, pues el simbolismo permite el paso, la circulación de un nivel a otro, integrando todos esos niveles y planos (de la realidad), pero sin fusionarlos, es decir, sin destruirlos”, antes bien, ordenándolos en un sistema.”
Aquí haces referencia a los niveles de la mente inconsciente, consciente, superconsciente y a la relación de los símbolos con dichos niveles, incluso digamos al “poder” o “cualidad” de dichos símbolos o a su acción en dichos niveles de la mente (debido a la visualización de dichos símbolos y a la comprensión consciente de su significado en relación al todo o su explicación de una cualitatividad holográfica). Todo esto hace que un simple gráfico (ARKEGRAMA estudiado) al relacionarlo con el Universo genere una explicación del todo (lo comentas más adelante) o teoría holográfica – cosmológica al obtener del inconsciente ideas olvidadas o no presentes en el nivel consciente y explica su utilidad en el arte, lo individual y lo colectivo e incluso y con mayor utilidad en técnicas que pretendan despertar las potencialidades escondidas del hombre.
(He mezclado bastantes cosas, pero todo esto lo digo en base a la pregunta que nos genera el Arkegrama sobre su utilidad en los diversos campos de acción y evolución del hombre)
“Otra idea que manifiesta Eliade y que tendrá importancia para entender el Arkegrama es que si el Todo puede aparecer en un fragmento significativo (un símbolo del Todo) es porque cada fragmento repite el Todo. Esta idea está expresada en múltiples mitos antiguos y es la idea que fundamenta la teoría holográfica del físico David Bohm y del psiquiatra Karl Pribram. El Arkegrama como modelo del mundo expresa gráficamente esta idea y plantea que es modelo del Todo pero también de las partes que reflejan el Todo, partes a las que filósofos como Leibniz o Arthur Koestler han dado el nombre de mónadas y holones, respectivamente.”
De lo que concluyo que el Arkegrma es un modelo del Todo. O más bien, una utilidad que nos permite comprender el todo, sería como la explicación de un fractal – realidad.
No es un fractal pero sí es una explicación de uno, el fractal del Universo. Ahora bien, sigo sin comprender su utilidad práctica, me explico: Puede que por su simetría bilateral refleje los conceptos del día y la noche, el hombre y la mujer, el yang y el yin etc. Pero por otra parte ya hay símbolos que reflejan esta “dualidad” como el símbolo circular (como dos “gotas entrelazadas”) del yin y el yang o las lineas entera y partida del I Ching o ciertos mandalas.
“Lo primero que observamos es que todos los fenómenos naturales son duales, constituyendo la oposición fundamental entre lo yang y lo yin, según la terminología de El Libro de los Cambios chino.
Yang es el día, la luz, lo que se eleva y todos los signos, símbolos y conceptos asociados a esta idea.
Yin es la noche, la oscuridad, lo que desciende y todos los signos, símbolos y conceptos asociados a esta idea.”
Más bien, entiendo que el yin y el yang hacen referencia a la cualidad de lo femenino/masculino que es un reflejo externo de nuestro funcionamiento binario interno (como el software de los ordenadores) cristalizado en el ADN que define nuestra estructura. No creo que necesariamente porque seamos binarios el Universo tenga que serlo, es decir, me gustaría saber si realmente es así o más bien somos una expresión binaria, con sus “leyes” binarias o duales, que no dualistas, del todo o unicidad Universal. La oscuridad es ausencia de luz, lo que está arriba siempre es en relación a otra cosa que está debajo de la anterior, etc, no es que haya un arriba absoluto. La ascensión o descenso son según el punto de referencia. Así podríamos seguir indefinidamente. Otra pregunta que surge en relación a esto es: ¿el Arkegrama explica esta cualidad binaria en el Universo entendida como polaridad? Ya que incluso el yin y el yang no representan una dualidad u oposición sino muy al contrario (todo esto según mi entender) una complementariedad propia de lo binario como expresión de lo unitario, es decir, la polaridad. Así, por ejemplo, representan una cualidad binaria como es espacio (yin) o mente y energía (yang) o la cualidad del tiempo como agente transformativo en cuanto contiene la energía manifiesta…
Te he expuesto lo que he creído entender y algunas cuestiones que no tenía muy claras en relación al Arkegrama y sus aplicaciones prácticas, que es lo que nos interesa no sólo a mí sino a cualquier persona que siga el curso, aparte de su sentido o capacidad explicativa de la realidad.
Espero tu respuesta, Arturo.
En menudo aprieto me pones, Arturo. Son muchas las cosas que planteas y algunas muy difíciles de resolver en este momento del curso. Trataré de responder a las que pueda, las demás las dejaremos para cuando hayamos avanzado lo suficiente en el temario.
Pero antes una pregunta:
No sé qué quieres decir con “Exactamente verbalizas los símbolos hasta los límites de la verbalización.”
Dices:
"De lo que concluyo que el Arkegrma es un modelo del Todo. O más bien, una utilidad que nos permite comprender el todo, sería como la explicación de un fractal – realidad.
No es un fractal pero sí es una explicación de uno, el fractal del Universo."
Arturo, dices que el universo es un fractal, yo no lo veo claro. Algo comenté sobre fractales en Qué es un modelo.
dije que
El Arkegrama no es un objeto sino un modelo basado en la proporción musical y en el número de oro, su forma no es muy irregular. No es por tanto un fractal. La cosmovisión implícita en el Arkegrama es de tipo holístico por lo que reproduce el mundo a distintas escalas (en esto se parece a un fractal).
Una aclaración: cuando digo mundo no me refiero exactamente al Universo, sino a la totalidad de lo observado. A través de lo observado podemos hacer inferencias sobre lo que está más allá de nuestra observación. Lo demás es creencia, fantasía, etc. que tiene su lugar sin duda.
No sé qué razones tienes para pensar que el Universo es un fractal. ¿Podrías exponerlas? ¿O es sólo una intuición?
Dices:
"Ahora bien, sigo sin comprender su utilidad práctica, me explico: Puede que por su simetría bilateral refleje los conceptos del día y la noche, el hombre y la mujer, el yang y el yin etc. Pero por otra parte ya hay símbolos que reflejan esta “dualidad” como el símbolo circular (como dos “gotas entrelazadas”) del yin y el yang o las lineas entera y partida del I Ching o ciertos mandalas."
Claro que hay otros símbolos que reflejan esta dualidad, el Arkegrama no pretende ser original, sino originario, responde a una cosmovisión naturalista, una visión primaria del mundo, que creo (lo veremos en el siguiente capítulo es la de los pueblos originarios). En cuanto a su utilidad, no digo que valga para todo, sino que es un modelo del Todo (no del Universo sino de lo observado), como tú bien dices y, por tanto, para algo puede servirnos, aunque sólo sea para aclararnos… y una vez aclarados poder actuar con claridad. Cuando haya descrito el Arkegrama podremos saber para qué sirve, si es que sirve para algo. En principio parece evidente que saber cómo es el mundo puede ayudarnos a saber cómo somos nosotros, si es que hay correspondencia entre macrocosmos y microcosmos. Luego, comentaremos esto.
Dices:
"¿el Arkegrama explica esta cualidad binaria en el Universo entendida como polaridad? Ya que incluso el yin y el yang no representan una dualidad u oposición sino muy al contrario (todo esto según mi entender) una complementariedad propia de lo binario como expresión de lo unitario, es decir, la polaridad."
Sí, toda dualidad implica complementariedad, pero al mismo tiempo oposición.
Dices:
"entiendo que el yin y el yang hacen referencia a la cualidad de lo femenino/masculino que es un reflejo externo de nuestro funcionamiento binario interno (como el software de los ordenadores) cristalizado en el ADN que define nuestra estructura. No creo que necesariamente porque seamos binarios el Universo tenga que serlo, es decir, me gustaría saber si realmente es así o más bien somos una expresión binaria, con sus “leyes” binarias o duales, que no dualistas, del todo o unicidad Universal."
Yo no creo que el yin/yang haga referencia sólo a la "cualidad de lo femenino/masculino" ni sean un "reflejo externo de nuestro funcionamiento binario interno (como el software de los ordenadores)", creo que no hay prioridad temporal entre los opuestos, sino que son, como toda dualidad, simultáneos y complementarios, es decir, son/están al mismo tiempo y no pueden ser uno sin el otro. Por otro lado, cuando dices "somos una expresión binaria, con sus “leyes” binarias o duales, que no dualistas, del todo o unicidad Universal". A qué aspecto del ser humano te refieres: somos varón y mujer en cuanto a sexo y género, todo sentimiento necesita de otro, nuestro pensamiento actúa por oposiciones (comparaciones, proporciones, inducciones, deducciones), pero, cuando aprendemos/ nos damos cuenta/ atendemos, cuando actuamos desde nuestra inteligencia, entendida esta como entendimiento o percepción alerta ¿existe la dualidad?, quiero decir: hay oposición en la atención. Esta cuestión que plantea muy bien y en nuestro lenguaje Krishnamurti, está implícita en la alquimia (la piedra filosofal o el oro de los sabios) y demás ciencias sagradas de la antigüedad, así como en las cosmovisiones indígenas y tradicionales.
Diría que el pensamiento es un reflejo de la realidad y que por eso no puede captar la unidad del todo. Pero dicho reflejo forma parte de la totalidad. Me explico: el todo incluye el objeto y su imagen, ahora bien, no son lo mismo uno que otra, no debemos confundirlas. Es decir, la dualidad está contenida en la unidad. La unidad se refleja a sí misma, se divide creando la dualidad, pero no deja de ser unidad. Las cosmogonías lo expresan como la división del huevo cósmico, que representa el todo, diferenciado de la nada o caos primigenio. Todo, es decir, nosotros y el cosmos, todo.
Que nosotros somos a imagen del Universo es una ley de las “ciencias” originarias. Que sea verdad o no lo sea dependerá de si analogía se ajusta o no a nuestras observaciones. Tal y como yo lo percibo: no es que porque seamos binarios el Universo tenga que serlo sino que lo somos porque lo es el Universo. No creo que esto pueda ser demostrado científicamente, al menos tal y como hoy se entiende la ciencia. No por ello será falso. La ciencia moderna tiene como objeto de estudio sólo el mundo de la materia o campo físico.
En fin, Arturo. Si no queda claro, vuelve a la carga y pregunta o manifiéstate si no estás de acuerdo. No obstante, creo que no deberíamos dedicarle demasiado tiempo a estas cuestiones. El curso tiene unos objetivos más utilitarios. Además, a veces jugamos con las palabras, a las que damos significados que el otro no comprende, o prejuzgamos según el significado que nosotros damos a las palabras, etc.
Es cierto, pongámonos a dibujar mandálas.
Saludos.
Arturo.
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